Ilustración titulada «Chaos engineering: resiliencia de sistemas», partida en dos: a la izquierda, un ingeniero con parche en el ojo inyecta fallos controlados desde una consola, con un mono del caos, latencia, picos de CPU y terminación de nodos; a la derecha, el sistema de producción sigue estable gracias a la autorrecuperación, un circuit breaker y el failover, y un post-mortem automático confirma la resiliencia