Informáticos— una simplificación injusta.

Para mucha gente, un informático es quien arregla ordenadores y resuelve problemas de usuario. Ese estereotipo persiste, pero no describe ni de lejos la realidad del sector.

Según la Real Academia Española la informática es el “Conjunto de conocimientos científicos y técnicas que hacen posible el tratamiento automático de la información por medio de ordenadores.” y según Gemini “es la ciencia que se dedica al estudio del tratamiento automático de la información mediante sistemas computerizados”.

Arreglar un ordenador es solo una pequeña parte del vasto universo de profesiones que crean, mantienen y aseguran la tecnología que usamos cada día. Entre los roles más relevantes están “los creadores” (programación y desarrollo), “los protectores” (ciberseguridad), los “soluciona problemas” (técnicos de soporte), los gestores de datos (analítica), los arquitectos de infraestructura (redes y sistemas), los ingenieros de sistemas, los ingenieros de IA o los SRE. Estos últimos, por ejemplo, son una pieza crítica en la informática moderna, especialmente en las grandes plataformas y en el cloud computing, donde la alta disponibilidad, la automatización y la resiliencia de los sistemas son requisitos imprescindibles.

Cuando dices que eres, por ejemplo, “ingeniero de sistemas”, la mayoría responde: “ah, vale, informático”, imaginando solo “al que arregla ordenadores”. Muchos de los que trabajamos en este ámbito hace tiempo que desistimos de explicar lo que intento aclarar aquí y acabamos contestando simplemente: “sí, informático”. Pero el informático que tiene en mente la mayoría no es lo que somos algunos. Lo que realmente encaja con esa imagen, dentro de la propia informática, es el “técnico de soporte”, el especialista que resuelve al momento los problemas técnicos del usuario final. Pero ese rol es solo uno entre muchos.

Según la RAE, en su acepción 3, un informático es la “persona especialista en informática”. Es decir, informáticos somos todos los profesionales del sector. El problema está en la simplificación que hace la mayoría, asumiendo que todos los roles de la informática son quienes “solucionan problemas” del usuario final. Otra cosa es que, dentro de tu rol, conozcas esas necesidades y entiendas cómo funcionan los sistemas en general, pero eso no te convierte en un especialista en atención directa como lo son los técnicos de soporte.

Esa simplificación no sólo es inexacta, sino que también resta mérito a la complejidad y diversidad reales de la profesión.